






Varias personas me han preguntado a través de Twitter mi opinión acerca del caso del Hospital Felix Bulnes. La respuesta requiere más de 140 caracteres.
Con los datos que conozco hasta ahora hay varias cosas que llaman la atención o que se deben considerar:
1.- Es extremadamente raro que un mismo "error", y de tal magnitud, pueda ser cometido por equipos técnicos y profesionales distintos (ocurrió en distintos turnos).
2.- Hasta este momento (que yo sepa) sólo se ha demostrado la presencia de heparina en dos de las 6 pacientes afectadas por el problema (una de ellas fallecida), en las otras 4 no se ha encontrado ni descartado este fármaco. Al respecto, palabras como la del Director del Servicio de Salud Occidente (El Mercurio, 25 julio 2009) en cuanto a que "la presencia de esa sustancia ... es extrapolable al resto de las cuatro mujeres afectadas" me parecen que son, al menos osadas (en realidad es irresponsable hacerlo, hay que esperar el resultado de las tomas de muestras). ¿Existe la posibilidad de que estemos juntando en un mismo saco a pacientes víctimas de un error, negligencia, o como se quiera llamar, con pacientes que no hayan recibido heparina y que son las pacientes que se iban a complicar igual, en el Felix Bulnes o en la Clínica Mayo? Yo creo que sí existe esa posibilidad.
3.- Cualquiera que trabaja en el área sabe que todo acto médico es susceptible de sufrir complicaciones, las que en general son manejables pero no en el 100% de los casos. Siempre va a haber un porcentaje de pacientes que pueden llegar a fallecer incluso tras procedimientos considerados habituales o de rutina. En este caso, se habría producido una inercia uterina (el útero no se retrae adecuadamente y continua sangrando despues del parto y alumbramiento) y esto es algo que puede producirse con consecuencias trágicas incluso en el mejor centro médico europeo o de EEUU. En general no llegan a tanto y la inercia logra ser manejada con medidas básicas, pero esto no es fácil de asegurar. Los pacientes se comportan todos de distinta forma (aunque siguiendo ciertos patrones fisiológicos) ante cuadros similares, estamos tratando con personas, no con objetos hechos en serie en una cadena de montaje.
4.- Siempre que ocurren incidentes de algún tipo, los médicos tendemos a revisar y/o modificar nuestras conductas en caso de que se vuelvan a presentar. No estoy afirmando que esto sea necesariamente así en este caso, pero es posible. Me explico: si dos pacientes fallecieron por una hemorragia postparto severa, el equipo tratante, ante un próximo caso puede que se comporte en forma mucho más "agresiva", por ejemplo no esperando los resultados del uso de drogas u otras técnicas sino que realizando en forma más precoz la histerectomía (extracción del útero). Esto porque se busca primero el bien mayor, que es preservar la vida, ante un bien menor, que es preservar la capacidad reproductiva.
5.- En cuanto a algunos reclamos de familiares porque no se les habria consultado si se podía extraer el útero a las pacientes, esta es una decisión que se toma en el contexto de una EMERGENCIA. En estas situaciones prima lo que determine el médico por sobre cualquier otra opinión. ¿Se imaginan si tengo un paciente en fibrilación ventricular y antes de desfibrilarlo me voy a preguntarle a la familia si puedo aplicarle electricidad al paciente? Suena absurdo, pero hay gente que ha reclamado por eso y por otras situaciones similares. Aquí no corren consentimientos informados ni nada de eso, porque se supone que el médico actúa basado en sus habilidades y conocimientos, y buscando el bienestar del paciente.
6.- Se habría descartado problemas con respecto a la rotulación de drogas por parte de los laboratorios fabricantes. Sin embargo, bien es sabido que las drogas que compran los servicios de salud no siempre son de buena calidad. Muchas provienen de laboratorios indios o coreanos que no cuentan con las medidas mínimas, o son reenvasados en Chile en laboratorios que no tienen los controles de calidad necesarios. Y las leyes lo permiten en nuestro país. Ni siquiera se les exige estudios de bioequivalencia para ver si estas copias son similares a las originales. Muchos recordarán los casos de aparición incluso de pelos dentro de ampollas con drogas para uso endovenoso. Sería bueno que esta situación sirviera para que de una vez por todas en los servicios públicos y privados (sí, en las clínicas también ocurre) compraran no el fármaco más barato, sino que el mejor.
Bueno, queda claro que faltan más datos como para dar una postura u opinión muy clara. Ojalá que, si hubo intervención de terceros, esto nunca más vuelva a ocurrir y se castigue a los responsables.
Personalmente y con los pocos datos que hay si creo que hubo intervención de un tercero, pero no al nivel de error o negligencia, sino que derechamente alguien metió mano aquí. Un loco, alguien con ganas de perjudicar al hospital o sus funcionarios, no lo sé. Otra cosa que hay que aclarar es dónde ocurrieron estos incidentes: ¿en pabellón, en la unidad de recuperación, en sus salas? Son muchas las personas que participan en el proceso, y si los roles y responsabilidades no están bien precisados, la cadena se puede romper en cualquiera de sus puntos.
Hay que ser muy cuidadosos con el tema y no andar acusando a la gente a diestra y siniestra. Conozco gente del Félix Bulnes y no me cabe la menor duda de que la gran mayoría de sus funcionarios son gente bien preparada y con la mejor disposición por ayudar a las personas, a pesar de no contar con la infraestructura y recursos adecuados
Ah, y una última opinión, para mi gusto Guido Girardi y Alfredo Morgado no son más que dos sucias polillas que no pierden la oportunidad de aparecer frente a las luces de la televisión, esgrimiendo la defensa de los derechos de las personas y diciendo protegerlas, pero que en realidad lo único que quieren es figurar.


